lunes, 23 de diciembre de 2013
miércoles, 6 de noviembre de 2013
miércoles, 30 de octubre de 2013
Mario BUNGE
MARIO BUNGE EN LIMA
(Marzo 2009)
Mario Bunge, considerado como uno de los filósofos (y epistemólogos) más
preclaros del siglo XX-XXI en el mundo, está en Lima. Ayer, 23 de marzo de 2009,
en el auditórium de la Facultadde Administración de la Universidad Inca Garcilaso
de la Vega, Bunge inició el dictado de un curso internacional sobre
Filosofía y Política.
Mario Bunge, Argentino él y residente en Canadá, obtuvo el premio Príncipe
de Asturias, antesala del Premio Nóbel. Muchas universidades del mundo, entre
ellas la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, le ha otorgado el grado de
Doctor Honoris Causa. Tiene una gran cantidad de publicaciones sobre la
Filosofía de la Ciencia (Epistemología). Bien podría
considerarse como uno de los cuatro epistemólogos más influyentes en estos
últimos 100 años: Popper, Kuhn y Lakatos. Bunge, a diferencia de Popper
(creyente y defensor del liberalismo), es considerado como un filósofo
progresista.
Su célebre libro La Ciencia, su método y su filosofía dio
vuelta al mundo entero. En el Perú es la publicación “best seller” en el ámbito
de la filosofía de la ciencia, de la epistemología y/o de la gnoseología, y
podemos encontrar este pequeño libro en cualquier librería y quiosco. Es un
libro de necesaria (y fácil) lectura y comprensión para los universitarios en
general y especialmente para los investigadores. Otro de los libros de Bunge de
mucha importancia en el ámbito de la Investigación Científica (Epistemología)
es La Investigación Científica, su estrategia y filosofía. Pero
además de estis libros, Bunge es dueño de una frondosa producción intelectual
en el ámbito de la Ciencia y su filosofía.
A continuación anotamos algunas citas textuales de Bunge:
“La ciencia es una valiosa herramienta para domar la naturaleza y remodelar
la sociedad”. “La ciencia se caracteriza como conocimiento racional,
sistemático, exacto, verificable y por consiguiente falible”.
“La ciencia intenta describir los hechos tales como son, independientemente
de su valor emocional o comercial. La ciencia no poetiza los hechos ni los
vende, si bien sus hazañas son una fuente de poesía y de negocios”.
“Las ciencias formales demuestran o prueban; las ciencias fácticas verifican
–contrastan- (confirman o disconfirman) hipótesis que en su mayoría son
provisionales. La demostración es completa y final; la verificación es
incompleta y por ello temporaria. La naturaleza misma del método científico
impide la confirmación de las hipótesis fácticas”.
“Es verdad que en ciencia no hay caminos reales, que al investigar se abre
camino en la selva de los hechos y que los científicos elaboran su propio
estilo de pesquisa..(pero que)la brújula es el método científico”.
“Reglas muy obvias del método científico: 1) Formular el problema con
precisión e insertado a un cuerpo de conocimientos científicos (datos, teorías,
técnicas), 2)Proponer conjeturas bien definidas, fundadas y delimitadas...que
Expresen relaciones bien definidas entre las variables, 3) Someter a la
hipótesisa contrastación dura, no laxa”.
“Además de la Racionalidad, exigimos de los enunciados de las ciencias
fácticas que seanverificables en la experiencia, sea indirectamente (en
el caso de las hipótesis generales), sea directamente (en el caso de las
consecuencias singulares de las hipótesis). Únicamente después que haya pasado
las pruebas de la verificación empírica podrá considerarse que un enunciado es adecuado
a su objeto, o sea, que es verdadero, y aun asi hasta nuevo orden”.
“El conocimiento fáctico, aunque
racional, es esencialmente probable; dicho de otro modo: la inferencia
científica es una red de inferencias deductivas (demostrativas) y probables
(incluyentes)”.
Posición de Bunge
respecto a las universidades:
“Gran parte o tal vez la mayoría de las
universidades latinoamericanas no son tales, son simplemente centros donde se
enseña algo que se aprendió hace 50 años”. “La universidad tradicional es
dogmática y libresca y consecuentemente, memorista La universidad moderna, en
cambio es una fábrica de conocimientos, tiene laboratorios y talleres. No se
estudia por apuntes, sino por libros y artículos de revistas... los
alumnos no escuchan pasivamente, se discuten ideas. Es una universidad en la
que no hay exámenes en sentido tradicional, yo no tomo exámenes, es una
pesadilla para el profesor y alumno, tomo una exposición oral y al final una
memoria de 30 hojas”
“He sido simplemente beneficiario y
víctima de la educación. También he sido victimario: desde la edad de 18 años
he estado impartiendo clases”. “Los profesores universitarios de América
Latina no investigan, enseñan un número excesivo de horas para poder vivir. Yo
enseño 6 horas por semana. Por ejemplo preparar una hora de clase de matemática
requiere tal vez 10, peor aun así no queda tiempo suficiente para estudiar,
aprender cosas nuevas, estar al día y aportar nuevos conocimientos. Un profesor
que investiga transmite a sus alumnos nuevos conocimientos, la curiosidad y la
pasión por la búsqueda de la verdad”.
Por: Dr. Nemesio Espinoza Herrera
GALILEO
GALILEO GALILEI
300 ó 200 años antes de la era
cristiana, el hombre estaba absolutamente convencido que la Tierra era
el centro del Cosmos y que el sol giraba alrededor de ella. Aristóteles,
entonces uno de los filósofos más respetados, también creía así.
Sin embargo, el filósofo Aristarco,
contemporáneo a Aristóteles, no lo creía así. Gracias a su sabia imaginación y
experimentos intuitivos, Aristarco llegó a la conclusión de quela Tierra no
era el centro del universo sino el Sol y que la Tierra giraba
alrededor de él. Pero nadie le creyó. Más bien creyeron en el entonces mediático
y famoso Aristóteles, que no obstante a su fama, estaba equivocado.
Y así pasaron los siglos, siempre
creyendo que la Tierra era el centro del universo y que el Sol gira
alrededor de ella. 200 años después de la era cristiana, Ptolomeo vuelve a
plantear que la Tierra es el centro del cosmos. Hasta que en 1543
Nicolás Copérnico conmociona al mundo. No es la Tierra–decía Copérnico- el
centro del universo (Teoría geocéntrica) sino el Sol y, por consiguiente, la
Tierra gira alrededor del Sol (Teoría heliocéntrica).
Ya con más elementos de juicio y con
instrumentos como el telescopio recién descubierto, el famoso científico
Galileo Galilei demostró definitiva y científicamente que Copérnico tiene razón
y era irrefutable su teoría heliocéntrica. Gracias a Galileo la humanidad sabe,
sin ninguna duda, que la Tierra gira alrededor del Sol y que éste es
el centro del universo.
Por tal razón Galileo fue puesto en
cárcel a perpetuidad, por desafiar a Dios y por contradecir la creencia, por
muchos siglos, de la humanidad con la mediocracia como valor social de
entonces.
Isaac NEWTON
ISAAC NEWTON
Su explicación
científica de por qué los planetas y estrellas del Cosmos, estando en
movimiento, no chocan entre sí y no caen en el espacio
El cosmos (el universo, el espacio, el
conjunto de galaxias) es extraordinariamente infinito. En él, y alrededor del
sol, giran muchos planetas, satélites y millones de estrellas a velocidades
extraordinarias. Pero no chocan, no caen en el vacío. ¿Por qué?. El famoso
científico Isaac Newton dice: no chocan ni caen porque hay fuerzas armónicas de
atracción entre ellos.
Newton establece el siguiente enunciado matemático:
la fuerza de atracción de un cuerpo celeste a y otro b es directamente
proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado
de sus distancias (siempre que espacios y tiempos sean absolutos).(Imagen:
www.amordediospinilla.es)
El anterior enunciado se traduce en la
siguiente fórmula matemática: Fab = Ma x Mb /D2. Esta
fórmula expresa la Teoría matemática de la Ley de
gravitación universal.
Albert EINSTEIN
ALBERT EINSTEIN
Todos le admiramos,
pero no le entendemos
Charles Chaplin dijo alguna vez al
científico alemán Eistein lo siguiente: “A Ud. le aplauden la gente porque
no le entienden, y a mí me aplauden porque me entienden demasiado”.
Teoría de la relatividad, tiempo-espacio
relativo, la bomba atómica, la masa y velocidad de la luz, la energía nuclear,
la física, etc.; todo eso nos suena a Einstein. ¿Qué es todo esto? El común de
las personas, no los comprendemos, No tenemos tampoco por qué comprenderlos.
Pero aun incomprendido, Albert Eisntein siempre estará en nuestra mente como el
científico que cambió la forma de ver el mundo y con él admirar aún más a la
naturaleza, al universo; a Dios, según cada quien.
El inquieto Juan, de apenas 9 años,
quiso experimentar por sí mismo la teoría de Einstein explicada por su
profesor. Pero lo malo fue que decidió experimentar con su mejor amigo mucho
mayor que él. Juan, admirador de Eistein, sabía que su amigo no tenía la menor
idea del famoso científico alemán por que no tuvo la suerte de tener un
profesor como el suyo. Su proceder consistiría en dos actos. Primer acto:
dirigir el puño en cámara lenta, despacio, al rostro de su amigo. Segundo acto:
dirigir el puño con enorme velocidad. Dicho y hecho. Primer acto: logró
sólo acariciarlo. Segundo acto: tuvieron que llevarlo al hospital.
Así quedaba probada, una vez más, la
teoría de Eistein: si a una pequeña masa (puño, por ejemplo) le inyectamos una
gran velocidad, su capacidad destructiva es extraordinaria porque libera una
enorme cantidad de energía. Así, Albert Einstein había descubierto el principio
para la fabricación de la bomba atómica, para la producción de la energía
nuclear. Einstein había descubierto algo que puede (y debe) servir para el
bienestar de la humanidad o bien puede servir para su destrucción.
Esta teoría de Einstein está expresada
en la siguiente célebre fórmula matemática: E = mc2. La energía (E)
es igual a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz. La
velocidad de la luz equivale a la fabulosa cifra de 300 mil kilómetros ¡por
segundo! Es decir, si a una pequeña masa le impregnamos la extraordinaria
velocidad de 300 mil Km/seg al cuadrado obtendremos una descomunal energía como
para destruir todo.
Gracias a este descubrimiento, por
ejemplo, puede por debajo de una gran montaña pasar una vía férrea, una
carretera o un viaducto porque es fácil perforarlo gracias a la inmensa
cantidad de energía que se puede obtener con el principio de Einstein, capaz de
romper, en segundos de tiempo, toneladas de rocas.
Por su puesto que Einstein no sólo es
famoso por su referida fórmula. También lo es por su teoría de la relatividad.
Nada es absoluto, todo es relativo.
Charles DARWIN
CHARLES DARWIN
El hombre no fue
creado por Dios, evolucionó –muy a su pesar- del mono
Hace poco, el mundo
celebró el segundo centenario del nacimiento del célebre científico inglés
Charles Darwin. Pero, nosotros queremos resaltar no tanto su nacimiento sino
algo más trascendental acontecimiento de Darwin: la publicación de su famoso
libro El origen de las especies mediante la selección natural publicado
en 1859 (hace más de 150 años). Esta publicación del famoso científico causó un
gran revuelco en el mundo entero porque en él Darwin sostenía su teoría de que
la existencia de las especies (entre ellas la humana) no se debían a alguna
fuerza divina (Dios) necesariamente sino a que esas especies habían demostrado
ser las más fuertes para adaptarse fácilmente que otras a su entorno. Darwin
planteaba que la selección natural era la causa de la sobrevivencia de las
especies. La naturaleza seleccionaba a las especies más fuertes mientras que a
las más débiles simplemente condenaba a su desaparición. Así actuaba el dios
Naturaleza.
En cuanto a la especie
humana, a partir de la teoría de Darwin, la imagen del hombre creado por Dios,
se vino por los suelos y se construyó la imagen del hombre evolucionando a
partir del mono. No era que según la Biblia el hombre fuera creado
por Dios (y de su costilla, la mujer) a su imagen y semejanza sino el hombre
evolucionó durante millones de años desde que mono luchando por la
sobrevivencia (lucha por la vida) vino a convertirse, muy a su pesar, en
humano.
Esta idea de Darwin
(lucha por la vida y sobrevivencia por selección natural sólo de los que son
capaces de adaptarse) explica lo que son las cosas por naturaleza. Si una
plantita no es capaz de adaptarse a las inclemencias, por ejemplo, del medio
ambiente, simplemente está condenada a desaparecer. Si resultara capaz se
impondrá, crecerá, se desarrollará y hará que otras plantas de su especie se
multipliquen. Si un joven es capaz de conducirse acertada y adecuadamente ante
las “inclemencias” de su medio ambiente, triunfará; si no es capaz, fracasará
inexorablemente. Así es la Ley de la Vida. Eres capaz
(permanentemente) o desapareces (definitivamente). Dos soldados enfrentados, el
incapaz muere, el capaz (en la lucha por la vida), sobrevive (y vive). (Segunda imagen:
blocs.tinet.catblog)
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